Nos sentamos frente a frente
una tarde de Domingo
en el calor del suelo
escribiendo:
canciones
poemas
letras fútiles
que mas fácil encontrarían
un rincón en la basura
que un lugar en el cuaderno.
Letras con humor
que nos traían sonrisas
en un día de amargura.
Nos rebotábamos las ideas
de uno al otro, del otro al uno
de dos en dos
"eso no tiene sentido"
y de la nada
me contaba una anécdota
así era ella,
se sentaba junto a la ventana
a fumar un cigarrillo
como odio ese vicio
mas sin embargo,
ella era mi nicotina
que ironía
con el mismo vicio que tenia
yo la amaba a ella.
Nos quedaban dos horas
que eran mas como dos minutos
que hacemos ahora?
El amor?
Que saciamos en la mañana?
Y la noche anterior
porque no?
Aunque ya no hay ganas
solo las de esperar la hora
con la caras largas
y las palabras cortas
"seduceme"
me pidió.
Le mordí los labios
como si fuera de rabia
y le guardaba rencor
porque me dejaba
me sujeto la cara
y le mordí los dedos
como un perro
y le volví a morder la boca mas duro
como de venganza
y ella devolvió el favor
en el suelo
nos besamos a gastas
por ultima vez
muertos de sed
y vivos de ganas.
Subimos
volamos
flotamos
Caímos como trozos de nieve
escalamos los Andes
y la montaña Everest
sus manos en la mías
su pelo en mi pecho
nos encontramos sofocados
compartiendo el mismo aliento
el mismo sudor
la misma tensión
los mismo gestos
los mismos gemidos
dejando todo:
el amor
el rencor
odio
temor
cosas sin decir
cosas que dijimos
además de las ideas
Poemas
esperas
llamadas
recuerdos
encuentros
anécdotas
el primer beso
el segundo
el tercero
frustaciones
emociones
reclamaciones
lamentaciones
todo en el piso
sumergidas en la alfombra
hasta que llego la hora.
Ella se asoma a la ventana
mira a la cuidad
con esos ojos de cachorro
que aun adoro
un ultimo cigarrillo
quizás pensando en Melbourne
3 años mas tarde
aun no la he visto.

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